jueves, 26 de septiembre de 2013


Ahora que los días van siendo cada vez más cortos y el frío esta llamando de nuevo a nuestra puerta, me paro a pensar, y aunque este no halla sido el mejor verano de mi vida , si que ha sido el que mas me ha echo aprender. De echo he aprendido que las personas van y vienen de tu vida, que hay que saber quien merece tu confianza y quien no. De igual forma, me dado cuenta que la vida puede cambiarte en un instante con una simple decisión, que no es bueno acostumbrarse a nada y que no hay que obligar a nadie a permanecer en tu vida. Las cosas, las personas, los sentimientos cambian, pero lo que esta destinado a ser de una forma u otra tarde o temprano lo será. Solo espero poner en practica en esta nueva etapa de mi vida todo lo que este tiempo he ido aprendiendo, y sobre todo espero no equivocarme en cuanto a decisiones y personas se refiera.

miércoles, 18 de septiembre de 2013


No importa lo que hagas o las buenas intenciones que tengas,
 siempre habrá algún idiota que trate de hundirte, eso si, 
siempre que tu le permitas que lo haga, porque que quede una cosa bien clara,
 ni los buenos son tan buenos ni los malos son tan malos.
 No fardéis de humildad y sinceridad cuando la hipocresía se huele y palpa en el ambiente.

martes, 17 de septiembre de 2013


Con el tiempo llegué a comprender que habría ciertas tormentas en mi vida, que dejaría de lado personas y cosas en las que había invertido mucho tiempo y energía, pero entonces sabría lo que era sentirse una persona equilibrada y tranquila.
Aprendí que podía vivir más de una vida y que había tenido ya la experiencia de una puerta que se cerraba. Aprendí que había llegado un momento en que ya no podía seguir con las mismas personas, lugares, valores y creencias que antes tenía. Para que mi alma madurara, había cerrado nuevamente una puerta y entrado en un lugar nuevo, una vida nueva que equivalía a un escalón más alto.

sábado, 14 de septiembre de 2013


Estoy tejiendo un par de alas, por si alguna de esas estrelladas noches decidieras venir a buscarme, a alejarme del profundo pozo en el que me hundí el día en que nos dejaste.Me he derramado en millones de lágrimas que no harán que vuelvas, y desates este cuerpo inútil
 que se enreda cada día más el corazón de cuerdas.
 Abuelo, la vida me agobia y no puedo ignorar esta sensación de mierda
 que me mata de manera obvia...