viernes, 15 de septiembre de 2017





Y Mia volvió.
Y cuando vuelve, todo se vuelve a romper.
Yo... Me vuelvo a romper.
Parece que todo está superado y de repente aparece, te miras al espejo y ya no te ves igual que siempre.
Sabes que siempre tienes ese puto pensamiento en la cabeza que te repite lo insuficiente que eres.
No puedes sentarte en la mesa y ver la comida, te repugna. Te da asco, te das asco.
Mia volvió y con ella todos los miedos.
Miedo a la imperfección, miedo a ser insuficiente, miedo a vivir, miedo de ti misma.
Porque tu misma eres tu enemiga.
Sabes que es lo que más te hace daño.
Donde atacarte. Donde herirte.
Y Mia se calma, nunca se va pero se calma.
Y pese a seguir teniendo esos pensamientos siempre... Puedes controlarlos.
Eres fuerte y puedes con ellos.
Mia nunca se irá, siempre vivirá en ti. Es como que tu mente está partida en dos y una la dominas tú y otra la domina ella.


Tienes que poder con Mia. Luchar contra ella y vencerla. 
Debo vencer a MIA.

Pero a veces me siento tan débil, tan vacía... que ni puedo.

martes, 5 de septiembre de 2017








¿Alguna vez has sentido un flechazo de esos que no se pueden controlar?
Una atracción inevitable que desemboca en su mirada...
Un estallido en mitad del pecho, poniendo el mundo del revés...
El corazón a punto de descarrilar...
Los latidos tan fuertes que no hay escala que pueda medir su intensidad...

¿Alguna vez has sentido una sensación de conocer a alguien desde siempre, y a pesar de no conocerlo de nada, saber todo de él?
¿Alguna vez has sentido que alguien haga tambalear tu mundo sin ni siquiera tocarte, que te erice la piel solo con el roce de su voz?
¿Alguna vez has sentido algo así tan fuerte, algo que ni tú mismo puedes llegar a comprender, algo que no puedes controlar?
Una fuerza sobrenatural que te atrae, un imán que te lleva en una única dirección...

¿Alguna vez has sentido algo así?
Algo como...
No poder respirar y de repente inhalar todas las buenas vibras del mundo.

¿Alguna vez has sentido algo así?

Yo solo cuando lo conocí a él.

viernes, 16 de diciembre de 2016



Siendo sinceros, soy todos los complejos que me estallan en los lagrimales cuando me miro a un espejo. Las ruinas que nadie podrá reconstruir jamás. 
Que no se verme sin odiarme, ni vestirme sin llorar.
Sálvame, necesito que me agarres. Vienen curvas y yo sólo llevo puesto en el pantalón el cinturón de inseguridad, que siempre consigue herirme un poquito más. 

Quiero decir que algo que está completamente roto, puede llegar a convertirse en polvo; y lo mismo pasa con las personas. 
Sopla, me estoy a punto de evaporar.
Soy 99% defectos y el porcentaje restante se resume en miedo. Si te atreves a mirar y a juzgar, no hace falta que dispares... seré yo misma quien apriete el gatillo, no me hace daño una bala más.
90 caídas, 60 espinas, 90 heridas. 

Quiero que esta pesadilla acabe ya. Yo sólo necesito ser normal. Quiero que las heridas cicatricen, en vez de sangrar.
Ser libre, no vivir atada al reflejo que me escupe el puto espejo cada mañana.
Ana ya se ha ido, ahora es Mía la que está conmigo. Dice que somos amigas y que no me va a abandonar. 

Última llamada de auxilio: tenemos que parar esto, no pronto, sino ya.

viernes, 9 de diciembre de 2016





He vuelto.
He vuelto con la apariencia de frágil, y solo estaba siendo zorra ágil, que se relame con calma los dedos.
La paciencia es una virtud que se adquiere por agotamiento, y yo ya no estoy dispuesta a que una aguja marque la hora, para saber cual es el momento.
Ahora, ya no soy la que añora la experiencia dolora, la que implora quitarse un peso y devora con ansia un beso con la sensación traidora de que aquello es amor.
He vuelto por que no quiero ser la última, aunque ría mejor. Me limo la lengua. Ya no suprimo, ni reprimo un gemido y me reanimo en una maniobra de emergencia. Vanidad en efervescencia , 
drogodependencia del ego que acaba en decadencia de conciencia, de una generación que ya no es capaz de creer en el amor. 
Vuelvo para escupir la bala, respira e inspira, exhala.
Porque la peor bala no sale cuando aprietas el gatillo, si no la que duerme enfriándote la sien.

jueves, 13 de octubre de 2016








Los días de llanto, tu diario lo relatan.
De una forma más cercana de la que pueda entender,

cualquiera de nosotros al ver lágrimas caer.
Quieres saciarte,comer y devolver las calorías,

te obsesionas con tu físico y te pesas cada día.
Cada hora notas, sientes poca evolución.
Cada día que pasa se te ve más delgada.
Y tú sigues viéndote igual aunque estás más desmejorada.
Tu amiga te aconsejaba y no la quisiste escuchar,

pides poca comida y dejas más de la mitad.
Pesas cuarenta kilos y te sigues viendo gorda,

pero no es el espejo, es tu mente que te deforma.
La que le da forma a esa falsa imagen que ves,

espejismos es lo que tu mente se quiere creer.
¿Quién decide y quién le da significado a lo perfecto?
Si ser superficial, para mí, es solo otro defecto del imperfecto ser humano.
La máquina que destruirá este mundo con sus propias manos.

miércoles, 14 de septiembre de 2016





Mi fantasía sexual preferida es la tranquilidad.
No sé dejar de hablar cinco minutos como si fuésemos doctores honoris nausea en alguien. 
El amor es hacerlo, el desamor necesitar contarlo, o no. 
Cuando el plan B consista en pensar qué coño hiciste tan mal en el A, llegara la típica escena de treinta días después del hasta nunca, bajando en albornoz y ojeras a comprar tabaco. 
Desubicada como la menopausia aterrizando en el corazón, como un puticlub en un imaginarium, como un bono bus en un checkin’ online. 
Vivo de milagro y no tan muerta de prisa, curtida más en perdón que en olvido, abandonada en una gasolinera, pero al fin sin correa. 
Entendiendo por silencio una canción que no hable de lo nuestro, pero descubriendo que ninguna es buena, si además de dedicarla no asumes que podrían dedicártela a ti. 
Vendrá la rabia que es terrible porque la solemos confundir con la tristeza, que es más el temor a quedarte solo que el hecho de estarlo. 
Y volverán las oscuras golondrinas, el allende los bares, las babas de marca blanca, huir de los enamorados como de tocar restos de comida en el desagüe del fregadero, la jaula del tiempo libre, las verdades a contraluz, la quietud del reloj, los hooligans contra la caja torácica y los consejos que tanto has dado y terminaras desoyendo. 
Poner en las ies puntos que no volverán a ser suspensivos llevándote por delante la vereda de la puerta de atrás y comprender que de esta, como de tantas otras, tendrás que salir sola. 
Cuando la gente lo olvide y tú no puedas, cuando nadie sea cuerda, cuando te descubras útil de intentar subirte las mangas con los dientes al fregar los platos rotos, las instrucciones al llegar al orgasmo y al salir del infierno serán las mismas : grita todo lo que necesites, agárrate fuerte y vete.

viernes, 9 de septiembre de 2016

 
 
 
 
Seguiré caminando.
Seguiré por todas las emociones que unen ésta pálida piel a mis huesos desgastados.
por que lo juré....
Seguiré, descalza, pese a cortarme con los trozos de aquellos sueños rotos.
Seguiré... porque mis heridas necesitan aire nuevo para cicatrizar....
Andaré pese a no dejar huellas tras mis pasos.
Y lo haré pese a que nadie me siga
pese a estar cansada.
Seguiré, porque a mi no me dieron más opciones.